Diez reglas básicas para salir de la pobreza

… echar la culpa a los demás puede desviar la atención fuera del verdadero problema por un tiempo, pero nunca soluciona las cosas.

Mientras las personas no reconocen que están enfermas no tienen posibilidad de curarse; de la misma forma, mientras no se reconoce en qué se está fallando no hay posibilidad de progresar.

Los deseos primarios de toda persona son ganar mas dinero, progresar y ser felices. Una forma efectiva de lograr estos anhelos es siendo ricos.

Así como hay personas pobres y personas ricas hay países pobres y países ricos.

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es la antigüedad del país.

Lo demuestran casos de países como India y Egipto, que tienen miles de años de antigüedad y son pobres.

En cambio, Australia y Nueva Zelanda, que hace poco mas de 150 años eran casi desconocidos son, sin embargo, hoy países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos tampoco son los recursos naturales con que cuentan, como es el caso de Japón que tiene un territorio muy pequeño y el 80% es montañoso y no apto para la agricultura y ganadería, sin embargo es la segunda potencia económica mundial pues su territorio es como una inmensa fabrica flotante que recibe materiales de todo el mundo y los exporta transformados, también a todo el mundo logrando su riqueza.

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El subdesarrollo es un estado de la mente… subdesarrollada

Por Armando de la Torre

Con un título parecido publicó Lawrence E. Harrison hace unos años un estudio sobre el dispar desarrollo en la América Latina, y desde su óptica muy peculiar: la de la cultura.

Costa Rica, por tanto, habría llegado a su nivel actual de desarrollo por haber sido poblada por hombres de campo emprendedores, mientras la vecina Nicaragua lo era por conquistadores sedientos de oro y esclavos.

Esa comparación la extiende hasta incluir a Australia, a la que contrasta con la Argentina, ambas ricas en recursos naturales, poco pobladas y remotas al mundo desarrollado del Atlántico Norte, pero el crecimiento de la Argentina detenido abruptamente por su inestabilidad política en la década de los cuarenta (Perón) y por la debilidad consiguiente en que quedaron sus instituciones fundamentales, mientras el de Australia, fundada en 1788 como una colonia penal, prospera dentro de un marco capitalista democrático estable.

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