Microfiancieras y compañía

La Microfinancieras y el Sistema Financiero en general siguen en su campaña para defender su actuación usurera en perjuicio de los consumidores nicaragüenses.

En el último artículo aparecido en la prensa (que definitivamente no está a favor de las mayorías que están siendo esquilmadas por un sistema financiero ultra voraz) y que reproduzco más abajo, se menciona la pérdida de cartera de las financieras.

La caída del microcrédito es una cosa y las pérdidas otra muy diferente. Las pérdidas son aquellas que provienen de no poder recuperar una inversión efectuada; lo que sucede cuando no se tienen clientes no se puede catalogar de pérdida sino de incompetencia empresarial.

Si las microfinancieras han perdido, según ellas, 56.000 clientes eso se debe a los intereses usurarios que están cobrando que unido al derecho que tienen las personas de adquirir las cosas que les interesen han hecho que los usuarios se hayan replanteado la conveniencia de suscribir prestamos en condiciones leoninas.

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif) dice que para recuperar la estabilidad del sector se requieren tres condiciones: neutralizar al movimiento No Pago, la aprobación de la Ley de Microfinanzas y que el Poder Ejecutivo envíe un mensaje claro de que la cultura de No Pago no puede regresar nunca más.

Se tiene que pagar lo que se debe porque sólo así se va a devolver la confianza y con ello vendrá el financiamiento que necesitan nuestras instituciones para brindar crédito a microempresarios y microempresarias del campo y la ciudad”

Por su parte la vicepresidenta de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Patricia Padilla, advirtió que en el país se está expandiendo una cultura de no pago, situación que podría poner en riesgo la sanidad financiera del país. Padilla dijo que han duplicado los esfuerzos para recuperar el dinero que está en manos de los No Pago y de clientes que se resisten a honrar sus deudas.

“Se está destruyendo la cultura de pago que las microfinancieras estuvimos construyendo durante 20 años que tenemos de existir. Al extremo que no sólo es un problema de las microfinancieras, es un problema de los bancos, de la empresa privada. Estamos teniendo situación de mora en las pulperías, hemos estado visitando pulperías que enfrentan hasta 80 por ciento de mora. Es decir, que se está expandiendo una cultura de no pago en todo el país y eso es grave”, puntualizó.

Pues bien, efectivamente es muy cierto que SE DEBE PAGAR LO QUE SE DEBE, pero hay que añadir a esa locución una coletilla que falta … SIEMPRE QUE PROVENGA DE UNA TRANSACCIÓN ÉTICA Y HONESTA; lamentablemente en Nicaragua se está produciendo un proceso generalizado de abuso en contra de los consumidores por parte de las empresas (entre las que destacan las financieras pero sin olvidar a las otras) con el agravante que el que debería ser garante para que esos abusos no se produjesen, el Estado, o no actúa o lo hace en contra de las mayorías (ver estos didácticos enlaces [1], [2], [3], [4] y [5] ).

En el mundo existe algo que se conoce como “Desobediencia civil” de la que hay bastantes ejemplos muy esclarecedores (Mahatma Gandhi y Martin Luther King entre otros); el movimiento “NO PAGO” definitivamente no fue muy creativo al escoger el nombre, que mejor hubiese sido “DESOBEDIENCIA CIVIL EN CONTRA DE LA USURA”.

Por último, unas breves líneas dedicadas a los “fondeadores” o “inversores”; ¿por qué alguien vendría a invertir su dinero a un país pobre y teóricamente inseguro?, ¿porque siente pena y quiere ayudar?.

La respuesta es clara: porque aquí pueden cobrar unos intereses abusivos que no pueden cobrar en sus países de origen, ¿cómo pudo Procredit convertirse en banco de otra forma, por ejemplo?

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¿Actúa con ética la prensa?

Este es un tema muy interesante que merece ser debatido en la clase pues constituye una de las “circunstancias” que interactúan con la Economía.

¿Es la Economía «independiente» de lo que la rodea?

Pues bien, una de las «situaciones externas» que interactúan con la economía es la política.

Otra son, evidentemente, los medios de comunicación que en muchas ocasiones son utilizados no para informar a los ciudadanos de una forma verídica y aséptica de los acontecimientos, sino que para intentar «manipular» su opinión en favor de ciertos intereses.

¿Es eso lo que está ocurriendo con la Ley Moratoria?

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